Si tu idioma son las imágenes, exprésate con imágenes. 

Un espacio alegórico permanente donde la cita es directa con la metáfora visual. La imagen es un objeto central para dar cabida a tender puentes de comunicación constante y explícita. Rodear las variables de color, propósito y estética vienen      de la mano en María Elena Valdez para sellar con sus ilustraciones un mensaje integro y directo. 
 
Su génesis ha sido el diseño, cada peldaño desarrollado en la gráfica y en su valor comunicativo. Inspirada en artistas particulares y en lecturas específicas María Elena eleva cada vez más una voz propia, cercana, con alta responsabilidad cromática, muy inquisitiva en la investigación que da como resultado, en su obra, un sitio ornamentado en conceptualidad, armonía y belleza. Cada personaje es una obra, cada obra es un diorama en sí, que pretende exhibir una arista importante   al observador y que este quede marcado con sutileza y una fuerza determinante e ilustrativa.
 
La fotografía también es un vaso comunicante además es inherente a ella, como la de ardua investigadora de los temas relacionados en los proyectos donde participa. No cesa el acto creativo creado en sus bocetos y dibujos y que al amparo de la imagen, siempre es un leiv motiv difundir, entablar un enlace entre la obra y el observador para que ambos se nutran de la realidad que los rodea.
 
A través de años recientes María Elena Valdez ha participado en varios proyectos importantes que destacan su diálogo visual, germina sin pausa su proceso evolutivo en la ilustración, y cada trazo realizado se convierte en una entrega completa como  en  “¿Iguales o diferenes? Genómica”, “Bestiario”, “Agua”, “Post Meridiem”,“Alicia en dos tiempos”, El tucán y el arcoiris”,       “En botas de astronauta” y en su más reciente obra en la publicación “Niños”, donde se expresan temas relacionados con     la infancia.
 
Podemos agregar un aspecto relevante para dar un contexto aun más concluyente sobre la valía y obra de María Elena Valdez, y es precisamente el hecho de que la ilustración puede ejercer un apoyo fundamental al servicio social y comunitario; contribuir con causas que favorecen a desarrollar labores de conservación, ecología, cuido de los ecosistemas y mantener la memoria activa sobre sucesos historicos es imprescindible mencionarlo, y darlo a conocer en el trayecto curricular de la artista, ya que en la figura de UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) y World Vision, María Elena,        ha podido dejar una contribución tangible como ilustradora. Necesario referirnos además en el trabajo titulado “Niños” a lo más actual creado, que se inspira en parte, en el mural del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos en Chile, de allí para convocar en la figura de los niños una expresión de sus individualidades e historias.
 
María Elena nació en Caracas. Actualmente comparte su vida entre su ciudad natal y Barcelona.
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